
Una notable sorpresa fueron los 2 conciertos gratuitos del maestro Morricone que ofreció el pasado miércoles 19 y jueves 20 de marzo en el Parque Bicentenario y el Centro Cultural Estación Mapocho -respectivamente- cautivando a miles de espectadores como era de esperar no era de esperarse.
Digno de su calidad, Ennio y su orquesta dieron un genial espectáculo, sin embargo, lo que no se sospechaba era la inusual reacción de los chilenos dada la inusitada convocatoria que se tradució en un efervecente entusiasmo frente a un espectáculo de enorme magnitud cultural. “La Misión“; “El Bueno, el Malo y el Feo“; “Cinema Paradiso“; “Los Intocables“, en fin, temas que son, sin duda, material del más fino y puro calibre.
Su venida a Chile demuestra que éste es un país que se encuentra en un creciente y constructivo desarrollo en el ámbito cultural y que sigue en su proceso gracias a espectáculos como este, que por lo demás dan las bases para absorver contenido y genialidad, plus que le es de utilidad a los afortunados que pudieron asistir a los conciertos, y para Chile propiamente tal.
Sin darnos cuenta, los chilenos estamos exigiendo implícitamente espectáculos de calidad y maestría como el que nos ofreció Ennio Morricone. Prueba de esto fue la candente acogida que se le dieron a estos irrepetibles y exclusivos conciertos, que para muchos significaron dias en que se cumplió un sueño inalcanzable, tanto para ellos como también para nuestra sociedad sedienta de cultura.
Al menos muchos se dan cuenta del gran nivel de eventos que empresas privadas han traido al país, pero al momento de pronunciar el concepto “grátis”, todo se revuelve en una turba de posibilidades para incluso revender las mismas invitaciones :O
“Esto es Chile”
kurotashio!